Que pasa cuando... ¿?
No siempre uno tiene ganas de mostrar sonrisas, ni de ser aquel chaval sociable que mami y papi educaron... pues no! Hay veces que uno explota y que la urgencia de un cambio se expulsa por los poros de la piel. Claro, que esto se puede hacer con o sin testigos... tú eliges, en estos casos el crímen perfecto existe.
Uno se encierra en su mundo bajando el telón para realizar una profunda introspección. No se invierte tanto tiempo, o sí pero se vive tan intenso que uno no se da cuenta que ha llegado el verano y un avión espera para llevarnos a Ibiza o Jaén.
Pero ¿qué pasa cuando el telón se quiebra?, ¿cuando el recuperar a aquel chaval se hace imposible? Un amigo dice que uno debe levar al límite la necesidad de volver, ser víctima o protagonista de una sucesión de máscaras para así encajar en cada situación sin levnatar sospechas... No lo sé, yo sigo pensando la mejor opción... no desesperes que ya encontraremos la forma por ahora sigamos riendo de los chistes malos y las anécdotas de la vida.
Y... ¿qué pasa cuando todo te sorprende expulsándote a la vida? Yo juego, sin dudas.

