Oda al Dulce de Leche
No cabe duda que el efecto inmigrante crea nuevas tendencias. la ida y venida de gente de muchas partes del mundo hace que el país recibidor se empape de nuevas costumbres propias de otras etnias y culturas. Gustos musicales, forma de diversión, comidas... todo se filtra, todo hace un hueco para quedarse en forma de moda o para quedarse.
Un buen ejemplo es el dulce de leche, este manjar argentino que ha golpeado a la cara a empresas como Häaguen-Dazs, La Sirena, La Lechera, entre otras para que en los escaparates se vean productos "dulceleichísticos". Sé que algunos me dirán u objetarán que el dulce de leche no es patrimonio nacional (Ale, que en México se hace con leche de cabra... nosotros lo hacemos con leche de vaca), pero que más da! Ya lo ha dicho Jordi Pujol "Es argentino el que come dulce de leche"... o algo así...

) Los asados con amigos son momentos impagables que nadie se animaría a rechazar. Y por eso, una barra de argentos se ha reunido el pasado sábado en casa de Lili para disfrutar de chorizos, morcillas, chinchulines, vacío, tira de asado... ñamñamñam
