Mallorca ¿Turismo o Trabajo?
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Cuando me dijeron en el laburo que tenía que ir a Palma de Mallorca por negocios, mi cara no fue de felicidad. "Pringué!", pensé... claro! la idea de madrugar a las 6 de la matina, tomar un avión y estar visitando clientes y volver a las tantas de vuelta para Barcelona no me seducía pero no todo fue tan malo.

Al llegar al aeropuerto, después de dejarnos transportar por esas cintas mecánicas por 20 minutos vimos la luz del sol. Un lindo día para pasea.. perdón! para hacer negocios...
Primera parada, primer cliente. Desplegamos nuestras artes comerciales como estrategas profesionales y ¡venga! a girar por el casco antiguo de Palma que se deja caminar, desear con su enorme e imponente Catedral, sus playas y olas perfectas a pasitos de los edificios citadinos. Toda la ciudad está bañada con una tonalidad arena: sus fuertes, sus edificios arquitectónicos y la gente... que dos de cada cinco te habla con una "ye" arraigada y un "che" que se escapa entre los dientes. Sip! las hormigas blancas colman las playas y plazas de Mallorca, así que fue fácil encontrar una Quilmes.
Comimos en un restaurante vegetariano (gracias a mi compi-colega que tragó las verduras con mucha honra). Hace rato que no me sentía tan bien en un restaurante. Esta vez no tuve que hacer un interrogatorio al mesero preguntándole los ingredientes de platos 80% carnívoros y su posterior "le puede sacar...". Luego de un manjar se seitán y brócoli (si, es posible!) nos fuimos para nuestro segundo "target. Una reunión muy amena que nos dejó cerquita de la playa (juro que yo no planifiqué el viaje)
Terminamos en un bar "Diablito", tras un ventanal que daba al mar. Fuimos testigos de un atardecer que muchos pintores calificarían de musa inspiradora. Una caña, unos maníes y una charla copada con un colega. En algunos trozos del ventanal, el sol hacía un efecto curioso tiñiendo las olas y la arena de un anaranjado precioso e intenso. Fuera las nubes invadieron el cielo y la tormenta no tardó en bañar las aceras y nuestros cuerpos que ya moqueaban... el tiempo está loco!
Arriba del avión, sin ensaimada como souvenir, por falta de tiempo o de antojo. Mallorca, Palma de Mallorca un lugar de paso, de sol y arena.
(aunque no me molestaría volver por esos lares, ya sea por una Quilmes o por esa buena charla)








Comentarios sobre Mallorca ¿Turismo o Trabajo?
Es bueno ir de viaje y más si viajas con gente guay. Mallorca es un lindo ugar pero tendrías que visitar todas las islas... te sorprenderás.
Suerte