Un Cambio Urgente!!!
Hay veces que la ansiedad nos invade. Como sentir un batallón de hormigas caminando por nuestras extremidades hasta penetrar bajo la piel. Es la urgencia o necesidad de cambiar algo. Buscar lago que nos haga dar un vuelco y así encaminar nuevos caminos, nuevos desafíos.
El puntapie lo puede dar lo más pequeño de nuestra rutina, una charla con alguien que nos siembre esa semillita que molesta o simplemente la monotonía de los días que uno rechaza al ser consciente de ello. En mi caso la rutina, ese maldito cronograma de acciones que hace que los días se parezcan unos a otros... BASTA!
Pero cambiar no es fácil, encontrar el punto justo, "eso" que molesta y que necesita un recambio de bobinas o de aceite. Tomar contacto con uno mismo es la clave, pero por más simple que parezca, no lo es. Uno está envuelto en prejuicios, miedos, inseguridades, comodidades que despojarlos no se hace tan sencillo. Entonces escuchas que gente te dice "Aclárate y sigue el camino", mensajes que grafican una situación pero que se quedan allí: en las compuertas de lo que uno es, sin traspasar la piel. No es fácil, no.
Y entonces uno se aisla, se enrolla en pensamientos, lo habla con cierta gente (poca o nula) y trata de hacer poco a poco. Los primeros intentos son fallidos, uno cree saber lo que quiere y comienza a planear... pero todo cae a los pocos días. Son parches, o como diría un amigo "máscaras", pequeñas ilusiones ópticas que marean pero que el tiempo desnuda. Y vuelta a la búsqueda, el sentir la ansiedad mordiendo los talones. Son etapas que uno debe vivir por sí solo, pero si existe la compañía de amigos y afectos el tema se hace más llevadero... uno escarva más y se encuentra con lo que quiere, con lo que es.
Y de pronto un día te encuentras con lo que eres y con lo que quieres entonces el panorama cambia y ya no te conformas. Es que está bien no conformarse, no dejarse arrastrar por lo instituido y reconocer lo que uno le llena entre tanta máscara y tanto parche. Todo se reduce a ser fiel a uno mismo (¿complicado no?) Es que entre tanto bardo mental uno se pierde, se relaja y toca fondo... ese mismo fondo que te hace tomar conciencia de que algo tiene que cambiar. Allí mismo uno se convierte en un tigre enjaulado, deseando cruzar las rejas y perderse en su hábitat.
Yo soy esa tigreza que gruñe y gruñe para que al final de su boca salgan poesías. Aún sigo ... gggrrrrrrrr .. ya llegará el momento de retar al domador (yo misma)
(gracias a mis dos grandes amigos: R & E)



